Pollas en la Barriga
El punto de inflexión de la historia se sitúa lejos, muy lejos, en el pasado. Cuando la pequeña Jaimee Foxworth, o lo que es lo mismo, Judy Winslow, desaparece misteriosamente de su hogar sin dejar rastro ni huella alguna de su anterior existencia. Mientras, la vida de su prototípica familia de clase media afro americana, con vecino chalado incluido, continúa plácidamente entre risas de lata pregrabadas.
¿Asesinato? ¿Trato de blancas? ¿Abducción? ¿O acaso pudo escapar de Matrix, lucha junto a Neo y Trinity y se ha puesto un nombre igual de molón como por ejemplo…mmm…Crave?
Más o menos. El caso es que a la pobre Jaimee la echaron a la puta calle, y se quedaron con el niño pequeño ese (ese que daba una rabia que te cagas) y que cada vez que abría la boca le seguía un “ooooooooh “ largo y meloso. ¡Para ahogarlo en la bañera!
Tras esa pequeña decepción Jaimee se embarco en varios proyectos, algunos musicales y otros mucho mas relacionados con la ingesta sin control ni medida de drogas y alcohol en partes iguales. Hasta que se vio en la ruina y algún alma caritativa, marcado sin duda por las enormes dotes interpretativas desplegadas en su niñez en la serie Family Matters (Cosas de Casa para los profanos), le brindó la oportunidad de participar en películas porno.
Pues bien. El otro día le comenté el asunto a mi colega Miki y a los dos días, cerveza en mano y mecidos por el suave rumor del mar, nos explicaba que ya había conseguido tres videos de la nueva singladura en solitario de la pequeña Judy, que ya los había estrenado y que menudos tronchos se calzaba la niña.
-¡Le tienen que llegar hasta esófago cuando la empalan detrás! Cuando se la clavan se ve como se le infla la pancha y todo.
-¡Anda ya exagerado! ¡Se le va a mover la pancha! Ni que fuera una pitón…
-¡Que si tío! ¿Tú no has notado que cuando se la metes a una tía se toca la pancha? Eso es porque se la notan y les gusta.
-¡Anda ya!
-Que sí, que sí. Que mi ex me lo dijo y cuando le toque la barriga notaba mi polla.
-Eres un fantasma.
Pero el germen de la duda ya estaba sembrado y, hasta que pueda agarrar a mi novia y tocarle la pancha, esta incertidumbre seguirá corroyéndome las entrañas. Pero, ¿y si yo no noto mi polla en su barriga?
El calza una talla L. Siendo la mía una M apañada, y no lo digo por las encuestas- que siempre tiran a la baja para no herir sensibilidades masculinas- sino porque me lo ha dicho mi novia, que es enfermera y que trastea con unas cuantas cada día.
-Bueno… los hay que las tienes que coger con pinzas, pero también hay otros que tienen unas mangueras que les llegan hasta la rodilla. La tuya es normalita.
Pero “normalita” no es un adjetivo demasiado tranquilizador para una polla.
Así que si alguien lee este post y puede aclarar mis dudas le agradecería que compartiera sus experiencias. ¿Hay alguien más que note su polla en las barrigas de las féminas a las que empala? ¿Es mi colega realmente un fantasma? ¿A alguien le puede gustar realmente notar una polla en su barriga?
Por cierto, el nombre artístico de Judy Winslow es Crave. No lucha junto a Neo, Morfeo y Trinity por la liberación de la raza humana pero por el emule circula algún video suyo (que ya le he encargado a los reyes magos) haciendo cosas mucho mas interesantes junto a otros seres mitológicos de talla XXL
